sábado, 22 de agosto de 2009

Morir

Ayer nuevamente me he vuelto a enfrentar con la muerte, ya no recuerdo cuantos me han antecedido.
Me es más fácil aceptarla cuando la persona que se va, ha logrado vivir muchos años. Pero cuando se trata de personas que apenas inician la vida o tienen un corto trecho recorrido, me es dificil comprender.
Así ha sido esta vez, una joven madre de dos niñas pequeñas,le ha tocado el turno ahora. He llorado mucho por este hecho porque no logro entender como sustituir este amor tan importante en el crecimiento y desarrollo del ser humano. Fue María, la que enterró a su hijo a los 33 años y que coincidencia, esta joven madre también. Acaso no deberían los hijos solamente enterrar a sus padres?


La respuesta solo Dios sabe porque ha sido así. Su lógica no es la mía. Tendré que meditar y encontrar una respuesta a este hecho doloroso.

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